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Friaje en Mazocruz, Puno – Proyecto Fotográfico Documental

Este fue mi primer proyecto fotográfico con intención documental. Decidí viajar a Mazocruz, en la región de Puno, para registrar el impacto del friaje en el altiplano peruano.

Mazocruz es un pueblo ubicado a más de 4,000 metros sobre el nivel del mar, donde las bajas temperaturas afectan de manera directa la vida cotidiana de sus habitantes. Durante la temporada de friaje, el frío se intensifica y transforma la dinámica del lugar: el paisaje se vuelve más áspero, el viento más constante y la rutina más exigente.

Mi intención no era solo mostrar el clima extremo, sino retratar cómo las personas conviven con él. Las expresiones, la vestimenta, los espacios y los animales forman parte de una realidad que muchas veces se menciona en cifras, pero pocas veces se observa desde la cercanía.

Este proyecto marcó el inicio de mi interés por la fotografía documental: entender el contexto, convivir con la comunidad y usar la cámara como una herramienta para narrar historias reales.

Más que imágenes del frío, este trabajo es un registro de resistencia, adaptación y vida en uno de los entornos más exigentes del país.

Este es el terreno de Eduardo en donde vive con su esposa. En la parte trasera de su terreno tiene un pequeño espacio que le alquila al Senamhi para que puedan instalar todas sus herramientas de medición meteorológica, hidrológica y climática.

En esta gabinete se guardan diversos instrumentos para medir la temperatura.

Eduardo aparte de criar ganado también trabaja para Senamhi. En la foto Eduardo está al costado de una piscina en donde se mide el congelamiento del agua. Está sosteniendo un pedazo de hielo que se formo durante la madrugada.

Bloque de hielo formado durante la madrugada.

La temperatura mínima del jueves 16 de junio del 2016 fue de -10.6 grados, esa fue nuestra primera noche en Mazocruz, la segunda noche llegamos a -14 grados. No nos queríamos ni lavar las manos porque dolían al contacto con el agua.

Esta maquina es bien interesante, hace rotar ese rollo de papel durante todo el día y va marcando con algo parecido a un lápiz. Dependiendo de la temperatura la aguja que contiene el lápiz puede subir y bajar.

Eduardo nos explicó que cuando se llega a las temperaturas más bajas, muchas veces es por segundos o minutos, nunca es la misma temperatura toda la noche.

Eduardo está sosteniendo un bloque de hielo de aproximadamente 1 metro de largo por 30 cm de ancho y 2 cm de grosor. Ese bloque de hielo se formó en el bebedero de su ganado y se formó en una sola noche.

Eduardo está en otro de los bebederos de su ganado. En solo una noche ese bebedero se congeló, su ganado tiene que esperar hasta aproximadamente el mediodía para poder beber agua. Si el agua no se ha descongelado, Eduardo tendría que romper el hielo porque la capa es muy gruesa.

Agua congelada del bebedero.

Eduardo una vez tuvo un sueño, él soñó con un anciano y éste le decía que vaya a la chacra y tenga su ganado. Eduardo se animó hace 20 años aproximadamente a criar ganado y con el apoyo de su familia consiguió un buen terreno. Cuando empezó a construir encontró esta roca, le dio la vuelta y encontró al anciano con el que había soñado. Desde ese momento el anciano siempre lo acompaña en su chacra.

El cuerpo de una alpaca que murió de frío y de pena por haber abortado debido al extremo frío.

Es el feto de una alpaca. En Mazocruz el frío es tan fuerte que las alpacas muchas veces abortan y al poco tiempo fallecen de pena.

Él es José, vive solo con su mamá y le regalamos una frazada para ella, viven del ganado.

A esta pobladora la encontramos en el camino, estaba lavando ropa en un riachuelo. Cuando la saludé te di la mano y las tenía heladas, tan heladas como meter la mano en el freezer de tu refrigerador. Eran las 3:29pm en plena puna, a esa hora el viento es muy frío y fuerte y el sol está de adorno, solo quema la piel. A ella le regalamos una de las frazadas que llevamos para ayudar. Atrás de ella, sobre las piedras, está la ropa recién lavada.

Ella es la pobladora de mayor edad que conocí en Mazocruz, no recuerdo su edad pero pasaba los 90 años.

Ella es una autoridad en una de las comunidades en la puna de Mazocruz, vive de la crianza de truchas, en su terreno habilitó una piscina techada.

Cristo vigilando y protegiendo a la ciudad de Mazocruz.